Hablaste con un vecino con poca sal en la mollera, señor don Quijote. Es dice el autor mas ya hemos visto que comienza a injuriaros a ambos porque él mismo no se siente seguro frente a los seres sin rostro que le rodean en su tiempo ¡Nada hay más desalentador que los coetáneos en cuanto se creen en la realidad y están afincados en su tiempo con los trebejos del mismo! Hemos de comprender a vuestro autor que dice ser padrastro y haber encontrado tus historias por lo suelos. Pero el Espíritu Santo le ha hecho brotar la persona en su novela y has salido tú y ahora se ha decidido continuarla con Sancho: dos personas que cabalgan juntas para regocijo de los lectores y felicidad del mundo que así se abre o se redime de su insanable cosidad o cosificación.
Primera palabra del diálogo: No se le olvide a vuesa merced de darme la ínsula que me ha prometido. SOLO SE HABITA EN EL LUGAR DE LAS QUIMERAS y Sancho la traerá ante los ojos hasta el momento en que la posea, PORQUE tiene confianza en vuestra merced que le sabrá dar todo aquello que le esté bien y que el pueda llevar.
Y viene la aventura de las aventuras:la de los molinos viento, narrada de la mejor manera aunque se ve en vuestro autor y grande amigo mío el tal Miguel de Cervantes un prurito de mostrarte descomedido Si él temía por tu locura no dejaron de reírse de tí los hombres que solo ven aspas y pétreos molinos, ciegos para todo tipo de gigantes. Es verdad que Sancho no los vio pero creyó en tí ("yo lo creo así como vuestra merced lo dice") y a contunació mientres ibais molido sobre Rocinante él se puso a comer con mayor satisfacción que un rey en su palacio, porque era señor del tiempo y en ese hoy donde habitaba parecía uno de los pocos sabios que en el mundo han sido, aunque el autor no hubiera leído la oda de Fray Luis.
Mas mientras Sancho así iba tú te sustentabas con sabrosas memorias y así continuabas en el ayuno y desvelo como un monje mientras él dormía. Pero hablando de frailes ahí viene dos sobre gigantescas mulas que consideraste encantadores que llevaban una dama cautiva. Los diálogos que se sucedenson equivocos pero tú tenías a Dulcinea como fin en este trance por satisfacer a su mucha bondad. La ira del vizcaíno fue la correspondencia ante tu pretensión de que honraran a Dulcinea tras la liberación del encanto y combatisteis con él.
Pero el autor dejó todo en suspenso incurriendo en una de sus picardías o travesura digna de Rinconete: dijo haber perdido contacto con esta historia del vizcaíno iracundo que tan cara le costó su ira.
SALIR CON DON QUIJOTE POR LOS CAMINOS DE LA MEDITACIÓN HACIA ELLUGAR DE LA MORADA
martes, 26 de julio de 2011
sábado, 16 de julio de 2011
ELCUENTO HERMOSO
Salistes de la venta reventando el gozo por las cinchas de tu caballo y realizaste la obra de un nuevo caballero: en lugar de luchar con vestiglos o caballeros adversos defendistes a un asalariado a quien en lugar de su salario se le azotaba y tú le convertiste su azotes en dineros, los cuales se conviertieron ante tu buena fe en azotes acrecentados. La relación obrero patrón fue el asunto originario de tu caballería y tu dama deberá recibir tal victoria de justicia social como un novísima ofrenda caballeresca.
El narrador está escribiendo un bello cuento que con brevedad concluirá en el apaleamiento del mozo de mulas, que junto con el mercader que como tal sólo podía burlarse de tu pretensión de que reconocieran la belleza inmarcesible de la mujer, la esencia que es invisible a los ojos y que lo será a los del espiritu, ajeno a todos los mercaderes del mundo que representan elpensamiento calculador. El modo de la narración es una obra de arte y el narrador se da prisa en devolverte a tu aldea molido por la rudeza de los hombres meramente psíquicos que parecen triunfar por obra de los palos que empuñan, que muelen tus delicadas carnes, enaltecen tu alma pura en los sentimientos que de ti brotan. En realidad en este pequeño cuento que el autor no sé si pensaría continuar está en breve todo tu periplo y consumada tu obra: por esta joya has abierto el mundo, ya vuelves a tu hogar como caballero de la triste figura con el salario que corresponde ante la nobleza de tu acción. Don Miguel de Unamuno te consideró el Cristo español Claro está, ¡porque él era español!
Lo que sucederá en adelante es una expansión del bello cuento de tu salida y de tu vuelta al lecho de muerte. Te dejan ahora acostado y van al escrutinio de los libros quienes los ven como cosas y no ven la luz que ilumina los escritos. Pero tu sueña Señor don Quijote que nosotros despertaremos contigo. ellos vive y tú habitas.
El narrador está escribiendo un bello cuento que con brevedad concluirá en el apaleamiento del mozo de mulas, que junto con el mercader que como tal sólo podía burlarse de tu pretensión de que reconocieran la belleza inmarcesible de la mujer, la esencia que es invisible a los ojos y que lo será a los del espiritu, ajeno a todos los mercaderes del mundo que representan elpensamiento calculador. El modo de la narración es una obra de arte y el narrador se da prisa en devolverte a tu aldea molido por la rudeza de los hombres meramente psíquicos que parecen triunfar por obra de los palos que empuñan, que muelen tus delicadas carnes, enaltecen tu alma pura en los sentimientos que de ti brotan. En realidad en este pequeño cuento que el autor no sé si pensaría continuar está en breve todo tu periplo y consumada tu obra: por esta joya has abierto el mundo, ya vuelves a tu hogar como caballero de la triste figura con el salario que corresponde ante la nobleza de tu acción. Don Miguel de Unamuno te consideró el Cristo español Claro está, ¡porque él era español!
Lo que sucederá en adelante es una expansión del bello cuento de tu salida y de tu vuelta al lecho de muerte. Te dejan ahora acostado y van al escrutinio de los libros quienes los ven como cosas y no ven la luz que ilumina los escritos. Pero tu sueña Señor don Quijote que nosotros despertaremos contigo. ellos vive y tú habitas.
miércoles, 6 de julio de 2011
LIRAS A DON QUIJOTE
Cabalga don Quijote
cual héroe por el campo de Montiel,
quizás va sólo al trote
mas es ya sólo él:
su corazón destila miel.
Sus ojos ven la idea,
el horizonte más y más se agranda
la libertad campea,
es el deber quien manda
¡cuán rítmico es el paso con que anda!
Él habla muy galante,
dibuja los conceptos con estilo
y busca a aquel gigante
con quien seguir el hilo
de la caballería, dando asilo
al preso sin defensa
al pobre y desvalido a la doncella,
locura dulce intensa,
locura en forma bella
¿inútil es el brillo de la estrella?
Traspasa don Quijote con su lanza
las telas de los simples corazones.
Lo amó ya Sancho Panza
y hoy son sus pulsaciones
de bien y de justicia propios dones.
Hoy ellos ya cabalgan
y exigen la belleza de la idea:
que caballeros salgan
y no la estampa fea
de aquellos sanguinarios con la tea.
El rostro, la nobleza
del Cristo, que contrista en su figura,
el orden, la firmeza,
la fe y la ternura,
la majestad humilde y la finura.
Él vive así en la idea,
valora a la mujer más que el diamante,
la llama Dulcinea
y el suave Rocinante
lo lleva como fiel peregrinante.
La meta aquí es María,
“Marién”, la humilde plenitud de gracia
y Dante lo escribía
es nuestra aristocracia
de nuestra original sabiduría.
Por eso yo le quiero
como a las niñas tiernas de mis ojos
y voy por su sendero
de verbenas y abrojos
por campos de cristal y cielos rojos
Estas liras don Quijote te hice en mis comienzos y hoy las suscribo porque más que nunca hace falta el protagonista del ser entre los entes. La formación del individuo singular es el fundamento de los accidentes, es ela sustancia. Pero los hombres de entonces no tenían el derecho a la educación, hoy la tienen y la educación es...acerca de las cosas. Hoy no hay arrieros ni mozos de mula ni bataneros pero sí hay motoqueros, y todos los "eros" que dan los avances socioeconómicos y técnicos y la "formación" brilla por su ausencia.
cual héroe por el campo de Montiel,
quizás va sólo al trote
mas es ya sólo él:
su corazón destila miel.
Sus ojos ven la idea,
el horizonte más y más se agranda
la libertad campea,
es el deber quien manda
¡cuán rítmico es el paso con que anda!
Él habla muy galante,
dibuja los conceptos con estilo
y busca a aquel gigante
con quien seguir el hilo
de la caballería, dando asilo
al preso sin defensa
al pobre y desvalido a la doncella,
locura dulce intensa,
locura en forma bella
¿inútil es el brillo de la estrella?
Traspasa don Quijote con su lanza
las telas de los simples corazones.
Lo amó ya Sancho Panza
y hoy son sus pulsaciones
de bien y de justicia propios dones.
Hoy ellos ya cabalgan
y exigen la belleza de la idea:
que caballeros salgan
y no la estampa fea
de aquellos sanguinarios con la tea.
El rostro, la nobleza
del Cristo, que contrista en su figura,
el orden, la firmeza,
la fe y la ternura,
la majestad humilde y la finura.
Él vive así en la idea,
valora a la mujer más que el diamante,
la llama Dulcinea
y el suave Rocinante
lo lleva como fiel peregrinante.
La meta aquí es María,
“Marién”, la humilde plenitud de gracia
y Dante lo escribía
es nuestra aristocracia
de nuestra original sabiduría.
Por eso yo le quiero
como a las niñas tiernas de mis ojos
y voy por su sendero
de verbenas y abrojos
por campos de cristal y cielos rojos
Estas liras don Quijote te hice en mis comienzos y hoy las suscribo porque más que nunca hace falta el protagonista del ser entre los entes. La formación del individuo singular es el fundamento de los accidentes, es ela sustancia. Pero los hombres de entonces no tenían el derecho a la educación, hoy la tienen y la educación es...acerca de las cosas. Hoy no hay arrieros ni mozos de mula ni bataneros pero sí hay motoqueros, y todos los "eros" que dan los avances socioeconómicos y técnicos y la "formación" brilla por su ausencia.
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