martes, 17 de abril de 2012

TERCERA SALIDA

Tu casa, tus conocidos, no pudieron borrar, don Quijote, tu deber de andante. Más que nunca se te dibuja el camino bajo la luz que veis en soledad y que comunicais a Sancho. Los demás siguen viendo lo que se ve sin sa luz que da en tu corazón y tienen sus planes: el tuyo es el reino que no es de este mundo pero que pertenece a los niños. Nos complacemos en él agradeciendo al autor que esta vez haya querido fundirse contigo y cabalgar hasta el fin: ad esta muerte que es entregar el espíritu que nos ha sido dado. Algo tenemos que hacer entre tanto.
Y vaís caballero hacia el Toboso con vuestro ingenuo corazón al encuentro de Dulcinea. Es para tí la mujer lo que dice su esencia y pretendes acudir a su desgracia en este mundo pecador. Para tí es dulce la mujer. Para tí es intangible como ha dicho Becquer. Para tí es el norte del caminar y haces lo que Dante poetizó. Vamos hacia Lela Marién. Tú tienes tu Batriz en el Toboso y el mundo polvoriento de la Mancha sólo es un liso plano inclinado hacia donde ruedan caballero y escudero, ambos con distinto talante. EL ESCUDERO TE HA MENTIDO Y AHORA DEBE ENFRENTARSE A ELLO. ESTAMOS DE NOCHE EN EL TOBOSO Y TU HISTORIA SE VA HACIENDO CÉLEBRE MIENTRAS DISFRUTAMOS DE LO QUE EN ESTE MUNDO ESCASEA OCULTO POR LAS COSAS: LAS PERSONAS.