lunes, 13 de febrero de 2012

EL DISCURSO DE LAS ARMAS Y LAS LETRAS

Por buen destino os levantasteis cuando se produjo el encuentro de todos los personajes de las historias narradas con arte pero carente de heroismo alguno. Lad nobleza la representáis vos con esas armas maltrechas. Y esa sensibilidad espiritual que alienta en vos ante los maniquíes de vuestro tiempo ¿Qué digo? Tú no vives en esad inmediatez epocal, tú eres de un tiempo que no es el ahora utilitario o simplemente indiferente. Pero aparece en la venta el autor con Zoraida invocando a Lela Marién: algo valioso hizo que os levantarais. Pero antes: ¿no es maravilla que estemos aquí? dijisteis. Eso es ver en el claro la maravilla del existir como personas y no las cosas que han de hacerse que son flores de un día. Bueno es estarnos aquí, le dijo Pedro al Señor transfigurado.
Bueno es escuchar el opus 61 para violín de Beethoven y no cambiarlo por cosas por hacer o ver la película Beethoven donde el actor pone cara de lo que no puede ser ¿Por qué mientes? le dijo Solón al primer actor dándole con el bastón.
Tu discurso ocupa con la palabra el ambiente de la venta y nos deja admirados a nosotros y callados a quienes poco tienen que decir más que nombrar cosas inmediatas. No será el caso del cautivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario