Ya te ves armado caballero y como persona haces frente a todos los hombres sin rostro del mundo y con tus actos elevados a la prosa interminable de los seres risibles, de propiedades sin sustancia. Ya te ves en campo abierto y el gozo te revienta por las cinchas del caballo, allí vas a la primera aventura que fue la defensa que hicistes del criado contra el patrón que lo azotaba, allí tratasteis de salarios y computasteis los azotes del hombre rico. Mas quisites resolverlo en base a la nobleza de quien era rico pero que no era caballero como bien lo señalaba Andrés, el joven azotado cuya voz clara queda grabada en nuestra alma como la de Tersites en la Ilíada.
Sucedió lo que podía suceder con mayor probabilidad: creemos deshacer entuertos, creemos en la efectividad de la enseñanza de la verdad, pero dificilmente entre un rico en el reino de los cielos o un burlón. Se sabe: nada es imposible para Dios. Tú ibas con dicha por la paráklesis y el malo se regocijó con su burla y con su crueldad. A cada uno lo suyo: la persona frente a quien obra como los hijos de este mundo, obra como todos los que nunca se han visto como persona, solamente medida por Dios.
SALIR CON DON QUIJOTE POR LOS CAMINOS DE LA MEDITACIÓN HACIA ELLUGAR DE LA MORADA
martes, 28 de junio de 2011
viernes, 24 de junio de 2011
LA VENTA DE ESTE MUNDO
Te he visto mesarte las barbas (y perdóname el tuteo) pensando lo que habría de decir de tu llegada a la venta. Hoy vemos qué es lo nos pasa cada día en el mundo a los andantes: el no ser entendidos por las mujeres que están cautivas de sus cálculos mundanos. Nunca entenderán a quien como tú las trata según su esencia femenina: la de ser princesas que aguardan caballeros, ya que son tan difíciles de hallar tanto las unas como los otros.
Mas al cabo, las suaves palabras por lo menos las amigan, ya que la admiración requiere una condición filosófica. Baste entonces vuestra alma para darles lo que negarían los ojos de la experiencia. Por lo demás las que sí pudieran tener tal condición están cautivas de gigantes y vestiglos que deben ser debelados.
En fin viendo en tu alma cabales princesas o damas rompísteis a hablar con la retórica que les era consonante y que pasó sobre ellas como el viento, hábiles solamente para cosas de lo inmediato. Así te ofrecieron aquellas truchuelas y es aquí donde te vuelve a agraviar el autor mostrando la crudeza de la realidad que tú no podías ni debías ver: que las mujeres eran rameras, el que tocaba el cuerno un castrador de puercos y el ventero un castellano honorable. En realidad tú no ves los accidentes sino la sustancia: eran personas ante todo y ya, aunque aún no habías sido armado caballero, les diste la libertad por tu alma libre y verdadera.
¿No te llamó acaso Don Miguel de Unamuno (corrigiendo la injusticia) el CRISTO ESPAÑOL?
Mas al cabo, las suaves palabras por lo menos las amigan, ya que la admiración requiere una condición filosófica. Baste entonces vuestra alma para darles lo que negarían los ojos de la experiencia. Por lo demás las que sí pudieran tener tal condición están cautivas de gigantes y vestiglos que deben ser debelados.
En fin viendo en tu alma cabales princesas o damas rompísteis a hablar con la retórica que les era consonante y que pasó sobre ellas como el viento, hábiles solamente para cosas de lo inmediato. Así te ofrecieron aquellas truchuelas y es aquí donde te vuelve a agraviar el autor mostrando la crudeza de la realidad que tú no podías ni debías ver: que las mujeres eran rameras, el que tocaba el cuerno un castrador de puercos y el ventero un castellano honorable. En realidad tú no ves los accidentes sino la sustancia: eran personas ante todo y ya, aunque aún no habías sido armado caballero, les diste la libertad por tu alma libre y verdadera.
¿No te llamó acaso Don Miguel de Unamuno (corrigiendo la injusticia) el CRISTO ESPAÑOL?
viernes, 10 de junio de 2011
TODOS HABLAN DE TÍ PERO ¿PIENSAN EN TÍ?
No quiso acordarse el autor del lugar donde vivíais. Parece haber comenzado como en los cuentos de hadas creando una atmósfera amplia y deliciosa. Sin embargo saliendo por la puerta falsa de un corral comenzasteis a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel. No mucho respeto te tuvo el autor, diciendo que se te derretían los sesos si algunos tuvierais. Cierto que él era muy amigo de chascarrillos como padre de Sancho que era.Mas creo que luego hubo de arrepentirse por apresurado. A tí te halló formado y te puso en estampa. El dice que se proponía desautorizar los libros de caballerías aunque habla de ellos con entusiasmo literario. Amadís, contra quien nada puede decirse, Y LOS CABALLEROS se nos vuelven ahora símbolos y quisiéramos más imitarlos a ellos que compartir nada con los personajes del mundo hallados en la narración. Pero esto lo da a entender el autor desde el comienzo.
Mejor fue veros en campaña luego de la descripción célebre del inicio acerca de que comíais un palomino de añadidura, vestíais los días de entre semana un vellorí de lo más fino y que eras gran madrugador y amigo de la caza y leíais en los ratos de ocio (que eran los más del año).
Mejor que toda lectura fantástica fue el veros cabalgando y llegando a la venta. Se experimenta deliciosa libertad en todo aquel día en que lleno de propósitos ibais por aquel campo hasta que el hambre y cansancio os recordaron laqs necesidades de todo hombre. Allí en la venta os enfentasteis con el embotamiento de los personajes del mundo real en que hoy nos vemos nosotros ante las panatallas de televisión ¡Ventas mundanas son esos ratos de los televidentes que no tienen ocio fecundo.
Pero esa es otra cuestión.
Mejor fue veros en campaña luego de la descripción célebre del inicio acerca de que comíais un palomino de añadidura, vestíais los días de entre semana un vellorí de lo más fino y que eras gran madrugador y amigo de la caza y leíais en los ratos de ocio (que eran los más del año).
Mejor que toda lectura fantástica fue el veros cabalgando y llegando a la venta. Se experimenta deliciosa libertad en todo aquel día en que lleno de propósitos ibais por aquel campo hasta que el hambre y cansancio os recordaron laqs necesidades de todo hombre. Allí en la venta os enfentasteis con el embotamiento de los personajes del mundo real en que hoy nos vemos nosotros ante las panatallas de televisión ¡Ventas mundanas son esos ratos de los televidentes que no tienen ocio fecundo.
Pero esa es otra cuestión.
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