Caballero de la triste figura debo defenderos ante los observadores realistas que arrugan la nariz ante vuestra y nuestra visión de las cosas (y a fe que hay muchos a una nariz pegados). Conocer es experimentar (así lo estatuirán los empiristas que irán ganando terreno aunque son tan viejos como los genes del hombre), por eso vos experimentáis la castidad y es inútil decirle al arriero que existe algo semejante que ni lo ha visto en todos los días de su vida de toma y daca.
Verdad es que la Iglesia como madre y columna de la verdad pretendió imponer tal verdad como si el cíclope Polifemo pudiera cegado ver lo que no veía con un ojo sano (por más que Góngora lo santificara con culteranos versos). El Señor Vificante con todo mueve a las personas, sepultadas por las pasiones, confirmadas por todo realismo: el de las plazas y el de las cátedras. Las personas están allí, bajo la rudeza de Maritornes, la suavidad de la hija de la ventera y de ella misma, solidaria con los caballeros apaleados. La mujer nunca es sujeta al realismo ciego, en Sófocles, Eurípides, Dante, Shakespeare Moliere Racine y vuestro autor, para nombrar a algunos que en sus países están primeros en el castillo de la fama, que mejor sería denominarla de la verdad.
Vos señor don Quijote salisteis muy malparado por palos, puñadas y candilazos por mor de vuestra imaginación poética pero a nuestra vista de discípulos vuestros alabado por casto, lo cual es decir nuevamente por loco en estas edades de hierro. Por ser caballero no debíais pagar a venteros que vos juzgabais como castellanos y si Sancho fue por ello manteado bien caballero se iba y ambos se alejaron de gente descomunal y soberbia que en dos ardites estimaran a los dorados caballeros de la tabla redonda si allí se presentaran y reirían de Dante y de Beatriz con las ganas de sus ahítos estómagos.
SALIR CON DON QUIJOTE POR LOS CAMINOS DE LA MEDITACIÓN HACIA ELLUGAR DE LA MORADA
martes, 30 de agosto de 2011
domingo, 28 de agosto de 2011
LA AUTONOMÍA DEL ESPIRITU
"Yo valgo por ciento" dijisteis ante la afrenta de los yangüeses a Rocinante. Ellos eran muchos y no armados caballeros. El resultado fue lógico: fueron vapuleados caballero y escudero mas no afrentados, porque ser molido por estacas de hombres rústicos no es desdoro para un caballero. Así lo fue Amadís pero vos habéis entrado con humildad acostado sobre un asno en una venta de las que hay en los caminos: la de Maritornes. Volvisteis a ver castillo y damas donde sólo habia ventera y empleada y dijisteis razones de caballero ante oídos venteriles. Creisteis que Maritornes que venía a dar gusto a un arriero era princesa que venía a tener con vos dulces coloquios: todo esto nos sucede y sucederá en esta dimensión de prosa mundana inexorable. Así son las reales criaturas que reviven ideas vistas en un mundo espiritual. Y así son las puñadas en la quijada que se reciben de la realidad efectiva. El tragicómico entrevero del camaranchón de Don Quijote subraya la deficiencia y muestra que en la realidad inmediata de las cosas el espíritu está como muerto aunque en sí sea libertad pura.
sábado, 27 de agosto de 2011
LA PERSONA ENTRE LOS LOS PERSONAJES
La visión de los hombres cósicos. Esos dos personajes que te preguntan por la definición de caballero andante (mientras van al entierro de Grisosotomo) son rostros sin rostro, individuos muy seguros de su camino aunque con el afán de curiosidades ¡No tenían entonces, señor don Quijote, televisión ni aparatos de video ni PC! Y vos les explicáis lo que para el mundo es locura. San Pablo exclamó para siempre que la locura es de Dios que hizo la necedad sabiduría comunicada a los que tienen la INTELIGENCIA DE CRISTO ¿Cual? La perdidosa del caballero andante tal cual vos concebís su misión, llena de trabajos y con poco o ningún éxito. La verdad es lo carente de éxito.
Vuestro escenario son los despoblados y las soledades sin ocurrírsete incursionar en los poblados y en las plazas públicas. Allí en las soledades esperáis hallar a quien socorrer, a flacos y menesterosos. Es curioso, caballero andante, que penséis hallarlo adonde nadie hay. Y sí os encontráis con cabreros circunspectos y con pastores vestidos de negro con grandísima seriedad. Allí aparece la pastora Marcela que es mística pastora natural, casi rousseauniana, mas en lugar de exhibir la virtud de la piedad muestra su libertad extremada en el recogimiento y prescindencia del compromiso con los hombres,una suerte de santidad natural. Y quisisteis defenderla en caso de que la siguieran los pastores que no hubieran escarmentado tras la muerte del despechado Grisóstomo.
Pero sobre todo exaltáis al caballero por su meta: servir a su dama. No hay caballero sin dama. Y la tuya la nombras con orgullo: es Dulcinea, que hasta hoy toman a broma los lectores, porque así lo puso el autor desde un principio. Pero Sancho Panza sí creía que era verdad cuanto decíais aunque en lo tocante al linaje de Dulcinea no podía corroborarlo porque nunca había llegado a sus oídos viviendo tan cerca del Toboso. Los hombres comunes nunca verán a Dulcinea: son los que ven las cosas no las personas y sus afectos de caridad. No obstante no dejan de ser discretos con el entendimiento y sensatos con respecto a los desavaríos amorosos ya entonces medio románticos, como lo fue el poeta muerto por despecho.
Si el autor estuvo en duda un tiempo como los demás acerca de tu persona nunca careció de una inspiración relumbrante para narrar esto. Baste el ejemplo del discurso de la pastora Marcela. El ritmo que lleva su narración lo pone entre los primeros novelistas de la historia de la literatura. Gozo pleno procura en lo que va escribiendo (para mí fue una casa donde habité en mi juventud). Y las personas, la de Sancho y la vuestra se vuelven más y más precisas sin olvidar al rucio y sobre todo a Rocinante que es causante del apaleamiento de los yangüeses, pueblo de los cuales se hace mención, quizás sarcástica.
Ahora pasan los personajes y vienen otros: vosotros dos permanecen para siempre ante los ojos que beben vuestra humanidad.
Vuestro escenario son los despoblados y las soledades sin ocurrírsete incursionar en los poblados y en las plazas públicas. Allí en las soledades esperáis hallar a quien socorrer, a flacos y menesterosos. Es curioso, caballero andante, que penséis hallarlo adonde nadie hay. Y sí os encontráis con cabreros circunspectos y con pastores vestidos de negro con grandísima seriedad. Allí aparece la pastora Marcela que es mística pastora natural, casi rousseauniana, mas en lugar de exhibir la virtud de la piedad muestra su libertad extremada en el recogimiento y prescindencia del compromiso con los hombres,una suerte de santidad natural. Y quisisteis defenderla en caso de que la siguieran los pastores que no hubieran escarmentado tras la muerte del despechado Grisóstomo.
Pero sobre todo exaltáis al caballero por su meta: servir a su dama. No hay caballero sin dama. Y la tuya la nombras con orgullo: es Dulcinea, que hasta hoy toman a broma los lectores, porque así lo puso el autor desde un principio. Pero Sancho Panza sí creía que era verdad cuanto decíais aunque en lo tocante al linaje de Dulcinea no podía corroborarlo porque nunca había llegado a sus oídos viviendo tan cerca del Toboso. Los hombres comunes nunca verán a Dulcinea: son los que ven las cosas no las personas y sus afectos de caridad. No obstante no dejan de ser discretos con el entendimiento y sensatos con respecto a los desavaríos amorosos ya entonces medio románticos, como lo fue el poeta muerto por despecho.
Si el autor estuvo en duda un tiempo como los demás acerca de tu persona nunca careció de una inspiración relumbrante para narrar esto. Baste el ejemplo del discurso de la pastora Marcela. El ritmo que lleva su narración lo pone entre los primeros novelistas de la historia de la literatura. Gozo pleno procura en lo que va escribiendo (para mí fue una casa donde habité en mi juventud). Y las personas, la de Sancho y la vuestra se vuelven más y más precisas sin olvidar al rucio y sobre todo a Rocinante que es causante del apaleamiento de los yangüeses, pueblo de los cuales se hace mención, quizás sarcástica.
Ahora pasan los personajes y vienen otros: vosotros dos permanecen para siempre ante los ojos que beben vuestra humanidad.
martes, 23 de agosto de 2011
LOS DESVELOS DE DON QUIJOTE
Vos veláis don QUIJOTE mienras Sancho duerme como hombre molido a coces. La historia que os contó el pastor os hizo más recordar y celebrar a Dulcinea, vuestra dama. Ahora viene la historia del pastor letrado y enamorado de Marcela, mujer esquiva cuanto bella, que provoca la muerte del pastor.
Estáis bajo el encanto de los bosques y has dicho el discurso. Ahora corriges al cabrero en su lenguajepero alabas su forma chispeante de contar.
Unas situaciones semejantes a la Galatea se exponen y tú te transformarás en tierno amante.
La humanidad que trasluces rima con los bosques y discrepa con los hombres Siempre ellos necesitan virtudes cuyos paradigmasno están en el mundo cerrado.Tú abres el mundo y avanzas hacia el verdadero fin.
Estáis bajo el encanto de los bosques y has dicho el discurso. Ahora corriges al cabrero en su lenguajepero alabas su forma chispeante de contar.
Unas situaciones semejantes a la Galatea se exponen y tú te transformarás en tierno amante.
La humanidad que trasluces rima con los bosques y discrepa con los hombres Siempre ellos necesitan virtudes cuyos paradigmasno están en el mundo cerrado.Tú abres el mundo y avanzas hacia el verdadero fin.
sábado, 20 de agosto de 2011
SHAKESPEARE Y CERVANTES
Has de saber querido Don Quijote que vuestra nobleza contrasta grandemente con los que se llamaron hombres en los siglos de hierro que fueron los vuestros y son los nuestros. Allí y aquí se trata de realidad y como nosotros somos locos nos afirmamos en la clara noción de la edad de oro que en realidad es el día eterno del ser y no de los entes donde abrevan los realistas de la razón calculadora.
Vuestros monarcas con sus privados como lo fue el conde Duque de Olivares y sus nobles pragmáticos del momento y nuestros demagogos actuales con las masas liberadas del posmodernismo son los hombres de una multifacética edad de hierro.
Las personas están cautivas en esta caverna de las apariencias, hoy cibernéticas, y requieren de los andantes de triste figura. En medio del robledal tambien recabaron los personajes del inglés Shakespeare la libertad del claro (ejemplo: CÓMO OS GUSTA), antes que se cerrara ya LA MENTE en lo mundanal del pensamiento insular. Bien claro ellos vieron el camino del mundo, me refiero a los ingleses, una vez embestidos, como tú propusiste, por un solo caballero de muy abatida figura, el Mahatma Gandhi, que finalmente valió más que ejércitos poderosos.
¡Fue cierta tu "premática"! aquí estuvo tu realización don Quijote, en el brazo de la paz de este hindú que salió de su comodidad inglesa para tomar la resistencia pacífica con más firmeza que cualquier héroe conocido.
La paz de los bosques y la conversación de las personas fueron afines al contemporáneo de tu autor: William Shakespeare. Aquí junto a los cabreros se abre un claro que reconforta al cotejarlo con la cerrazón constante de lo que los historiadores corroboran soberbiamente como la verdad histórica. La verdad de ellos es sólo la del periodista.
Tú vela Señor, mientras duermen los escuderos llenos sus estómagos y santificados por el vino. Los campos y las florestas argumento tienen para los contemplativos que son ignorados por los hombres que no pueden tener despiertas a sus personas en lo íntimo del espíritu.
Vuestros monarcas con sus privados como lo fue el conde Duque de Olivares y sus nobles pragmáticos del momento y nuestros demagogos actuales con las masas liberadas del posmodernismo son los hombres de una multifacética edad de hierro.
Las personas están cautivas en esta caverna de las apariencias, hoy cibernéticas, y requieren de los andantes de triste figura. En medio del robledal tambien recabaron los personajes del inglés Shakespeare la libertad del claro (ejemplo: CÓMO OS GUSTA), antes que se cerrara ya LA MENTE en lo mundanal del pensamiento insular. Bien claro ellos vieron el camino del mundo, me refiero a los ingleses, una vez embestidos, como tú propusiste, por un solo caballero de muy abatida figura, el Mahatma Gandhi, que finalmente valió más que ejércitos poderosos.
¡Fue cierta tu "premática"! aquí estuvo tu realización don Quijote, en el brazo de la paz de este hindú que salió de su comodidad inglesa para tomar la resistencia pacífica con más firmeza que cualquier héroe conocido.
La paz de los bosques y la conversación de las personas fueron afines al contemporáneo de tu autor: William Shakespeare. Aquí junto a los cabreros se abre un claro que reconforta al cotejarlo con la cerrazón constante de lo que los historiadores corroboran soberbiamente como la verdad histórica. La verdad de ellos es sólo la del periodista.
Tú vela Señor, mientras duermen los escuderos llenos sus estómagos y santificados por el vino. Los campos y las florestas argumento tienen para los contemplativos que son ignorados por los hombres que no pueden tener despiertas a sus personas en lo íntimo del espíritu.
jueves, 18 de agosto de 2011
ROUSSEAU Y CERVANTES
Hagamos un paréntesis hermneutico para decir esto: La descripción de la Edad de Oro nos remite al Paraíso sin duda pero se vincula con la condición originaria del hombre que el caballero andante quiere restaurar. Y tal es la sabiduría del Nuevo Tiempo donde está inscrito el autor de esta historia: el hombre originario es libre y su personaje es la experiencia de la libertad. El discurso de la Edad de oro muy temprano muestra lo originario de este caballero que sale de su aldea bajo la luz santa del espíritu.
Con esto Señor don Quijote os defiendo del mismo autor que te presenta como loco escondido en el cura y el barbero. La contraposición con "este mundo" os pone por otro lado en lo que Miguel de Unamuno llamó "el Cristo español". ¡Sin embargo hundido en la naturaleza la bondad de sus hijos anda tan hermososa y señera como la has pintado frente a los admirados cabreros!
Con esto Señor don Quijote os defiendo del mismo autor que te presenta como loco escondido en el cura y el barbero. La contraposición con "este mundo" os pone por otro lado en lo que Miguel de Unamuno llamó "el Cristo español". ¡Sin embargo hundido en la naturaleza la bondad de sus hijos anda tan hermososa y señera como la has pintado frente a los admirados cabreros!
sábado, 13 de agosto de 2011
LA EDAD DE ORO
Os digo que el discurso de la edad de oro que tuvisteis frente a los cabreros fue el necesario contrapeso a la odiosa pendencia que sostuvisteis poco ha con el vizcaíno. Allí sentado en esa humilde mesa de cueros de cabra al ver las bellotas del postre habéis experimentado la paz y entonces el discurso se sumergió en el fundamento de la sabiduría del nuevo tiempo que abraza la libertad.
El origen está puesto y enaltece el entusiasmo a un cristiano caballero como sois vos:
"TODO ERA PAZ ENTONCES TODO AMISTAD, TODO CONCORDIA" Un estado antes que la sociedad basada en la naturaleza simple de las cosas donde la mujer estaba segura y sin mas adorno que la honestidad y la amorosa pestilencia no acechaba como en esta edad de hierro que da razón a los andantes caballeros que defienden doncellas, amparan viudas y menesterosos. La pieza del discurso, retoricamente, siempre me ha agradado desde mi juventud y creo que junto con la oda a la vida retirada de Fray Luis han iluminado mi vida. Ya veis Señor don Quijote en que consiste vuestra tarea de caballero más allá de los caminos de España: encender el fuego que da calor a las personas hechas para la felicidad.
El origen está puesto y enaltece el entusiasmo a un cristiano caballero como sois vos:
"TODO ERA PAZ ENTONCES TODO AMISTAD, TODO CONCORDIA" Un estado antes que la sociedad basada en la naturaleza simple de las cosas donde la mujer estaba segura y sin mas adorno que la honestidad y la amorosa pestilencia no acechaba como en esta edad de hierro que da razón a los andantes caballeros que defienden doncellas, amparan viudas y menesterosos. La pieza del discurso, retoricamente, siempre me ha agradado desde mi juventud y creo que junto con la oda a la vida retirada de Fray Luis han iluminado mi vida. Ya veis Señor don Quijote en que consiste vuestra tarea de caballero más allá de los caminos de España: encender el fuego que da calor a las personas hechas para la felicidad.
domingo, 7 de agosto de 2011
EL DIÁLOGO DE LAS PERSONAS
Luego del combate con el vizcaíno donde os dejasteis llevar por la ira os sumergisteis en un camino de conversación con vuestro Sancho Panza: "el pobre villano que se determinó a salirse contigo y servirte de escudero", que repite con ingenuidad:"sea vuesa merced servido, señor Don Quijote mío,de darme el gobierno de la ínsula que en esta rigurosa pendencia se ha ganado, que por grande que sea yo me siento con fuerzas de saberla gobernar tal y tan bien como otro que haya gobernado ínsulas en el mundo". La vivacidad del escudero no sólo llama la atención sino que os vuelve a vos verdaderamente más que caballero persona, un definido rostro humano,porque solamente puede verse uno en el otro uno consigo mismo. En este diálogo precisamente se experimenta la libertad del espíritu.
No se necesitan cosas que sucedan porque han surgido las personas.
No se necesitan cosas que sucedan porque han surgido las personas.
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