sábado, 13 de agosto de 2011

LA EDAD DE ORO

Os digo que el discurso de la edad de oro que tuvisteis frente a los cabreros fue el necesario contrapeso a la odiosa pendencia que sostuvisteis poco ha con el vizcaíno. Allí sentado en esa humilde mesa de cueros de cabra al ver las bellotas del postre habéis experimentado la paz y entonces el discurso se sumergió en el fundamento de la sabiduría del nuevo tiempo que abraza la libertad.
El origen está puesto y enaltece el entusiasmo a un cristiano caballero como sois vos:
"TODO ERA PAZ ENTONCES TODO AMISTAD, TODO CONCORDIA" Un estado antes que la sociedad basada en la naturaleza simple de las cosas donde la mujer estaba segura y sin mas adorno que la honestidad y la amorosa pestilencia no acechaba como en esta edad de hierro que da razón a los andantes caballeros que defienden doncellas, amparan viudas y menesterosos. La pieza del discurso, retoricamente, siempre me ha agradado desde mi juventud y creo que junto con la oda a la vida retirada de Fray Luis han iluminado mi vida. Ya veis Señor don Quijote en que consiste vuestra tarea de caballero más allá de los caminos de España: encender el fuego que da calor a las personas hechas para la felicidad.

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