sábado, 10 de septiembre de 2011

ASÍ ES LA LITERATURA

¡Y cómo conversan con Sancho! Esto se destaca en la vida humana: la conversación. Es un vertirse hacia el lago donde se juntan las interioridades. Desde que salisteis con Sancho os desbordáis en esa confluencia ¡Que actividad la vuestra, cómo os expresáis con aquel rústico que se vuelve caja de resonancia de vuestro espíritu! Se diría que los sucesos son material para la actividad esencial: el diálogo. La batalla de las ovejas ocurre a continuación. La polvareda de la realidad del mundo con sus disputas son apenas comedia aunque los guijarros reales os arranquen las valiosas muelas. La realidad inmediata no puede ofrecer otra cosa al misterio de la persona que solamente reposa en QUIEN Y POR QUIEN HEMOS SIDO HECHOS según expresa San Pablo en su himno a los Colosenses.
Así es la literatura: lo que es en la realidad inmediata es solamente polvo de rebaños que chocan, lo que piensa una persona se desvanece como por obra de encanto. Y la acción es vanidad de vanidades donde chocan Pentapolines del arremangado brazo y Alifanfarones de la Trapobana y Brandabaranes de Boliche. Los nombres expresan lo insustancial de las cosas tras que corren los hombres que han salido fuera del jardín del paraíso al mundo donde ocupan espacio el duque Alfeñiquen del Algarbe y Espartafilardo del Bosque.
Dista esto mucho del catálago de las naves de la Ilíada porque aquí hay un cielo más allá de este mundo. Aquí hay un mundo que nos encierra en finitud y una patria infinita donde el sol luce con claridad más nueva para quienes andan en el servicio divino como los caballeros andantes por el camino estrecho que lleva a la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario