Salisteis de la venta que es una concentración del mundo, de lo mezquino y utilitario: lo mismo da que sea palacio como vos lo tomáis o que sea posada. Shakespeare muestra con su Falstaf y Henry que ésta le saca ventaja a la corte aunque es tan sórdida una como la otra. La libertad te lleva a tí a lo mas espeso de la sierra, valle tras valle.
Las batallas ilusorias del mundo entre rebaños de ovejas (tú no conocisteis el rinoceronte del cual Ionesco hizo el símbolo de los hombres sin rostro o masificados in crescendo) os transformaron pronto en la esencia verdadera declarada por el observador Sancho Panza (ya bautizado por tí como Sancho el bueno): EL CABALLERO DE LA TRISTE FIGURA. La refriega que sucedió a la batalla de los rebaños fue contra unos clérigos, digo contra unos encapuchados, digo contra unos fantasmas, pues por tales los tomasteis. Claro venían en plena noche con sus hachas encendidas acompañando un muerto muy seguros como muertos que entierran a sus muertos y tú creyendo lo que no eran, sin culpa ellos,los acomestisteis La pregunta fue: qué hacía así disfrazado en esos lugares un hombre de la Iglesia?
Fantasmas eran en el mundo y se encontraron con quien pensaba desfacer entuertos, en seguir lo ilimitado y belllo y no en enterrar a los muertos. Los actos que vais acabando tienen un opuesto resultado que el intentado señor don Quijote y así suele ocurrir en el mundo con quien va en sentido contriario de quienes van de Baeza hasta Segovia. Mas andáis vos como andante hacia el interior y os topáis con quienes van corriendo hacia afuera: hacia la otredad del posmodernismo.
Lo cierto es que vuestras aventuras a campo abierto lejos del mundanal ruido dan mucho de pensar. Aquí se despiertan las personas y se internan por el camino de conversación.
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